domingo, 23 de julio de 2017

IMPERDIBLE DECLARACIÓN DEL Cnl (R) PEDRO ADOLFO LÓPEZ


Para que lo puedan tener escrito. Verán que no me referí al caso mío en particular, sino que fue en general para todos.

Con el afecto y cariño de siempre.

Abrazos.

Pedro López
Cnl (R) VGM                                                           

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LEER LA DECLARACIÓN



Señor presidente, señores miembros de este honorable tribunal, no voy a comenzar mi declaración, refiriéndome a la causa que se me imputa, porque ya es por todos conocidos lo que en este tribunal y durante el debate expresaron la víctima y los testigos.

Pero sí quiero volver a reiterar que no participé ni conformé ninguna asociación ilícita, de haber sido así, mi asociación ilícita era la de pertenecer al Ejército Argentino.

Tampoco recibí ni impartí órdenes que no fueran las estipuladas en los reglamentos y leyes militares. De haber obrado en contrario hubiera sido juzgado por el Código de Justicia Militar y su reglamentación.

Me voy a referir al contexto personal profesional, histórico general, psicológico y jurídico.

En lo personal, he y hemos escuchado diferentes testimonios de personas que en la mayoría de los casos narraban lo que le habían contado otros parientes, amigos o vecinos y en algunos casos, testigos que aún no habían nacido (en mi caso particular todos eran testigos de oídas, cada uno con relatos o versiones diferentes, reconstruyendo hechos sobre los dichos o expresiones de otros).

También quiero aclarar que no estoy de acuerdo ni comparto el secuestro, tortura, desaparición de personas y /o sustracción o apropiación de menores.

Reconozco que muchos familiares de personas desaparecidas y otras víctimas se hayan expresado de la manera que lo han hecho, porque han perdido a un ser querido y /o soportado otra clase de tormentos.

Sé y comprendo cómo se deben sentir, sobre todo aquellos que sabiendo que un miembro de su familia pertenecía a una organización armada no pudieron hacer nada para revertir esa situación; viviendo con el temor permanente de que algo malo ocurriera.

También recordemos que en muchos casos cuando alguien era detenido, vecinos, amistades y hasta familiares muchas veces ante tal hecho, expresaban “algo habran hecho”.

Digo esto, porque esa época la viví y sufrí en carne propia junto a mi señora y nuestros dos pequeños hijos.

Corría el año 1974, estaba destinado en el B  Ing Comb 101 en San Nicolás, lugar de donde además somos oriundos mi señora e hijos, cuando las organizaciones subversivas terroristas marxistas incrementaron sus ataques a instalaciones militares, policiales, asesinando civiles, militares, gremialistas, empresarios y a todo aquel que se opusiera a sus intereses o intenciones, no importándoles los daños o efectos causados a otros. Ya en enero de 1974 se había producido el ataque a la guarnición militar de azul.

El 4 de abril de 1974 fue asesinado por el ERP, Antonio Magaldi que era el secretario general de la CGT Regional de San Nicolás, su asesinato fue publicado en la revista Estrella Roja N° 32 del 30 de abril de 1974.

Con mi señora e hijos, vivíamos en un chalet sobre la vieja ruta 9 antes del arroyo del medio y era común soportar hostigamiento desde vehículos que pasaban a gran velocidad efectuando disparos de armas de fuego.

Mi señora, muy joven, tuvo que aprender a manejar y usar armas de fuego como fusil, escopeta, pistola o revolver; para defendernos en el caso de ser atacados directamente.

En cada lugar de la casa había armas, disimuladas de tal forma de dar seguridad por nuestros pequeños hijos.

El 12 de noviembre de 1974 me encontraba de oficial de servicio en la unidad y estaba en la plaza de armas hablando con el Tte 1ro. Roberto Carbajo que estaba acompañado por sus dos hijos; siendo aproximadamente las 19,30 horas se despidió de mí.

Habían pasado 20 min cuando me avisan de la guardia que habían atentado contra la vida del Tte 1ro. Carbajo. Llegó a la casa de sus suegros, en la esquina de la plaza Mitre, bajó los hijos del auto y   regresó a su automóvil para cerrarlo con llave, en ese momento desde un vehículo Peugeot 504 por el techo le dispararon con una pistola ametralladora y luego le dieron el tiro de gracia con una escopeta 12/70 desfigurando su cabeza.

Ahí quedó tirado en el suelo bañado en sangre al lado de la puerta de su auto, y sus pequeños hijos (una nena y un varón) y su mujer en la puerta de la casa contenidos por los familiares y vecinos.

El que lo asesina al Tte 1ro. Carbajo, era un viejo amigo, compañero de colegio y de club Regatas que el 12 de enero de 1968 está en mi casamiento al lado de mi señora y mío. También ese asesino era amigo de Carbajo y viejo conocido de la familia.

Ese asesino era Jorge Benito Urteaga (posteriormente muerto en el gran Buenos Aires junto a Santucho).

Se supo luego, en una lista que apareció, que el otro militar a matar era yo, por lo que a partir de ese momento y durante todo el año 1975 mi señora se desplazaba en el automóvil con chofer y armada, situación que se acrecentó aún más después del asesinato del Capitán Viola y su hija el 1ro. de diciembre de 1974.

Mi amigo, mi compañero de colegio y de club,  era quien me iba a matar.

La familia Urteaga (radicales todos) su padre fue presidente de Loteria Nacional y Casinos en el gobierno del Dr. Illia, era amiga de la familia de mi señora y de la mía.

Todo este plan respondía a una orden de la cúpula del ERP llamada Operación Masacre de Capilla del Rosario que determinaba que se debían ejecutar tantos militares como compañeros muertos en el fallido ataque al cuartel de Catamarca.

Señor presidente, por eso les digo que sé lo que se siente cuando uno está amenazado de muerte.

¿Por qué la muerte de Carbajo o la mía? Porque ambos pertenecíamos a familias tradicionales de San Nicolás, mi abuelo había sido dirigente radical, fue intendente en el año 1921, y esa muerte no era solo la de un militar, sino la conmoción que causaba en la sociedad nicoleña.

Vuelvo  a repetir, esa época la viví y la sentí en la propia carne, por eso no acepto que quieran tergiversar la historia. La muerte la tuve a mi lado, aprendí a convivir con ella durante esa época y durante la guerra de Malvinas donde solo pedía a dios me diera valor y dignidad para saber morir.

Sobre el aspecto psicológico y sobre la base de los testimonios aquí oídos, quisiera exponer unos párrafos publicados en el diario La Nación de fecha 21 de marzo del corriente año en su sección Crónicas del Mundo “el país semanal”, redactado por Mónica Ceberio Belaza cuyo título dice: “cuando un falso recuerdo lleva a un inocente a la cárcel”.

En una parte dice: “mezcla de ficción y realidad”.

Textualmente: ¿qué mecanismos operan en la mente de una persona que identifica con total seguridad a un inocente como culpable?

Muchas veces pensamos que la memoria es una grabadora que va almacenando recuerdos que se alojan en el cerebro y que permanecen allí intactos incluso si no podemos acceder a ellos.

De acuerdo con esta teoría, si logramos abrir una ventana, la imagen aflora clara y exacta. Pero la psicología experimental y la práctica forense muestran otra realidad: “que la memoria es dúctil, frágil y poco fiable; que puede añadir recuerdos de cosas que nunca sucedieron, modificar otras y a través de las técnicas adecuadas, ser manipulada por terceros”.

En definitiva, que la mente mezcla muy facilmente realidad y ficción a la hora de construir nuestro pasado.

Es lo que enseña a sus alumnos Margarita Diges Junco, catedrática de psicología de la memoria de la universidad autónoma de Madrid y autora entre otros de “testigos, sospechosos y recuerdos falsos” (Ed. Trotta 2016). Uno de los objetivos de la asignatura es aprender a valorar la fiabilidad de las pruebas de reconocimiento visual.

En otro punto señala:

“A veces es alguna similitud física entre el delincuente y la persona lo que provoca la falla en la memoria. Otras veces el error procede de una sugestión. Los investigadores inducen al testigo voluntaria o involuntariamente a través de un reconocimiento fotográfico o una rueda no realizados correctamente”.

Juan José López Ortega es magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid y uno de los jueces que más atención han prestado a la psicología del testimonio.

En una entrevista celebrada en la universidad Carlos III de Madrid, donde da clases expresa: “como juez es muy dificil sustraerse a la potencia que tiene una víctima reconociendo a un sospechoso” admite, ¡pero hay que hacerlo! Puede estar confundida. ¡No se debería fundamentar una condena si no hay otros elementos de juicio que corroboren la culpabilidad!

El magistrado del Tribunal Supremo Perfecto Andres Ibañez opina que en esta materia se han acumulado dos carencias: una, la falta de información entre los jueces sobre cómo opera la memoria; otra, una mala cultura de la jurisdicción fundada en un sentido psicologísta y autocrático de la libre convicción del juez, que, supuestamente, podría decidir una condena basándose en las impresiones obtenidas de la lectura del lenguaje verbal y gestual de los testigos e imputado.

Ambas cosas han sido seguramente la fuente de muchos errores.

La psicóloga Diges, dice que el problema radica en cómo se investiga y en el valor que se concede a esa prueba.

Señor presidente, dentro del contexto histórico, quiero recordar que la guerra revolucionaria (tal cual lo llamara la Cámara Federal que juzgo a los comandantes) comenzó en la década del 60 cuando la organización terrorista subversiva marxista liderada por Jorge Ricardo Masetti Blanco, conocido como Comandante Segundo, con aproximadamente 30 combatientes de nacionalidad argentina y cubana, armados con fusiles, granadas, lanzacohetes y pistolas, entro al país proveniente del campamento de Emboruzu -Bolivia y se ubicó en la zona de Orán – Salta en septiembre de 1963.

Este grupo había conformado el llamado “Ejército Guerrillero del Pueblo”.

Para participar en lo que denominaron “Operación Sombra”.

Estando en su campamento de Bolivia Masetti redactó el código de conducta al que debían estar sujetos todos los integrantes de la organización y que entre otras cosas estipulaba la pena de muerte por homosexualidad, por traición ante el enemigo y/o por delación de sus camaradas, efectuar el aprovechamiento de la población civil, robar, violar a toda mujer, etc.

El 21 de septiembre de 1963, se instalan cerca del río Pescado.

El gobierno del Dr. Illia, al enterarse de esto envía una mayor cantidad de personal de la Gendarmería Nacional.

A comienzos del mes de marzo del 64, casi cinco meses después de haber ingresado a Argentina, se produce el 1er. enfrentamiento armado con la toma del campamento por parte de la Gendarmería Nacional, la captura de cinco terroristas, armas y provisiones.

Los que lograron escapar se reagruparon con Masetti. Varios murieron de hambre, otros en accidentes y por falta de atención médica, otros fusilados por Masetti por retrasar la marcha.

El 21 de abril, en otro enfrentamiento muere el cubano Hermes Peña y Jorge Guille, deteniendo a los restantes y llevados a juicio. De Masetti no se tuvieron más noticias por lo que se toma el 21 de abril como fecha de su desaparición. Se cree murió de hambre y/o por heridas o accidente.

Rodolfo Walsh, su compañero en Cuba sabiendo de su muerte le dedica un verso:
Masetti no aparece nunca
Se ha disuelto en la selva
En la lluvia, en el tiempo
En algún lugar desconocido
El cadáver del Cte 2do
Empuña un fusil herrumbrado.

El 19 de agosto de 1964 en la Cámara de Diputados el ministro del interior Dr. Juan Palmero, decía: “…el movimiento guerrillero en el país se organiza con el objetivo fundamental de lograr el cambio de estructuras, de atentar contra la constitución, la organización y los métodos y formas de vida de nuestra república”.

En el mismo recinto, el canciller Miguel Ángel Zavala Ortiz sostenía: “…de la guerra revolucionaria; guerra no declarada, silenciosa, pero guerra inexorable, global y permanente… el comunismo se establece en la República de Cuba, se implanta como una organización revolucionaria de guerra permanente, de tipo revolucionario… vemos que Cuba se ha convertido en un foco de perturbación dentro de la sociedad americana… desde las radios de Cuba se está haciendo permanentemente la incitación a la insurrección continental. Se prepara a jóvenes de todos los países. Desde la argentina han ido 800, de los cuales 200 o 300 están recibiendo aprendizaje revolucionario en las escuelas especializadas”.

Después del ataque en enero de 1974 a la guarnición militar de Azul, el Tte Grl Juan Domingo Perón, expresó: “todo tiene un límite… se trata de poner coto a la acción disolvente y criminal que atenta contra la existencia misma de la patria y de sus instituciones… el objetivo perseguido por estos grupos minoritarios es el pueblo argentino y para ello llevan a cabo una agresión integral”. “por ello, sepan ustedes que en esta lucha no están solos, sino que es todo el pueblo que está empeñado en ¡exterminar este mal!...” La estrategia general que conducimos desde el gobierno, nos lleva a actuar profundamente sobre las causas de la violencia y la subversión, quedando la lucha contra los efectos a cargo de toda la población, las FFSS, FFPP y si es necesario de las FFAA.

Luego todos recordarán el discurso del Grl Perón el 1ro. de mayo de 1974 cuando echo a los Montoneros de la Plaza de Mayo.

El Dr. Ricardo Balbín, después del ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29 De Formosa, el 5 de octubre de 1975, en la ciudad de Tinogasta, ratificó y amplió los conceptos del Grl Perón, expresando: “la guerrilla metida en los montes carece de banderas y de sentimientos; no tiene sentimientos porque destruye y no tiene banderas porque es antinacional.  Hay un seguro de vida contra ellos; cuando atacan no miran a quienes matan y cuando los toma la justicia reclaman la solidaridad del pueblo para sacarlos; es decir que la guerrilla con seguro de vida es la guerrilla de los cobardes”. “Cuando los padres entierran a sus hijos, los países se quedan parados -y parece que al país lo quieren parar- enterrando agentes de seguridad, militares, marinos, a sencillos hombres de la democracia, a los cuales les regalamos discursos cuando mueren,  y yo quiero cantarles los seguros de la victoria cuando viven”.

El 16 de diciembre de 1975 el entonces ministro de Defensa peronista Tomás Vottero, refiriéndose a la subversion, dijo: “es determinación del gobierno no dejar de hacer nada de lo que este dentro de nuestras facultades y de nuestro poder de decisión, hasta alcanzar su más completo exterminio”.

El 18 de marzo de 1976, el diputado peronista Stecco, dijo: “que no vaya a ocurrir que cuando llegue la hora del castigo a los asesinos que hacen correr la sangre por nuestras calles, alguien salga en su defensa… hay que perseguirlos hasta sus guaridas y matarlos como a ratas, porque no merecen vivir en este suelo”.

No podemos negar ni ocultar que hubo una guerra y que no comenzó el 24 de marzo de 1976 con el advenimiento del gobierno militar, ni tampoco podemos querer cambiar el nombre de “guerra” porque a organizaciones de DDHH u otros estamentos del estado argentino no les convenga reconocer que “si existió”.

Tampoco podemos caer en la teoría de los dos demonios, porque en realidad los demonios fueron muchos.

Los múltiples demonios que fueron culpables de la tragedia que nos tocó vivir a todos los argentinos, sin que el orden en que serán mencionados haga a unos más responsables que a otros, dado que todos lo fueron por igual, serian:

EL “PRIMER DEMONIO” FUERON LAS ORGANIZACIONES TERRORISTAS que, por medio de la violencia, quisieron hacerse del poder para imponernos el modelo castro-guevarista, o comunista, o maoísta, o estalinista, o marxista-leninista, o como cada uno quiera denominarlo.

El resultado final hubiera sido el mismo. Ya hemos visto los padecimientos de los pueblos cubano, colombiano con las FARC, ELN, venezolano, camboyano, norcoreano,  o de cualquiera de las naciones que adoptaron el comunismo como régimen de gobierno.

EL “SEGUNDO DEMONIO”, LA CORPORACIÓN POLÍTICA, sin lugar a dudas, la de mayor responsabilidad en la tragedia, que alentó tanto a terroristas como a quienes los combatimos, en el proceso de destrucción de la república.

Recordemos lo expresado por Balbín a Videla: “lo que tengan que hacer, háganlo lo antes posible”. Ni hablar de los comunistas y radicales que se sumaron al gobierno “dictatorial” y del resto de los políticos que, contumaces en el oportunismo, no dudaron un instante en sembrar la semilla que germinaría el 24 de marzo de 1976, fecha hoy repudiada hasta por los mismos que la sembraron. Muchos de ellos, aún continúan enquistados en el poder de turno.

EL “TERCER DEMONIO”, LA CORPORACIÓN JUDICIAL que, luego del asesinato del extraordinario Dr. José Vicente Quiroga, no quiso comprometerse ni arriesgarse, negándose a asumir sus responsabilidades en el juzgamiento de los terroristas capturados.

EL “CUARTO DEMONIO”, EL CONSTITUIDO POR LOS PERIODISTAS Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL QUE APOYARON, TANTO A UNOS COMO A LOS OTROS, sin que en aquellos años les importara cómo combatíamos, en tanto y en cuanto se lograran los objetivos fijados.

EL “QUINTO DEMONIO”, LOS INTELECTUALES, que actuaron con la misma “ligereza” que los periodistas, apoyando tanto a terroristas como a las fuerzas legales, según sus ideologías, angustias u oportunismo. Muchos de ellos integraron las organizaciones terroristas.

EL “SEXTO DEMONIO”, LA IGLESIA CATÓLICA, que envió a la muerte a miles de jóvenes enrolados en la teología de la liberación o el tercermundismo, instándolos a sumarse a las organizaciones terroristas.

EL “SÉPTIMO DEMONIO”, LOS DOCENTES DE COLEGIOS SECUNDARIOS Y UNIVERSITARIOS que, al igual que los curas tercermundistas, les inculpaban a sus alumnos reclamándoles empuñar las armas contra la sociedad argentina.

EL “OCTAVO DEMONIO”, EL INSACIABLE EMPRESARIADO Y LA BURGUESÍA  NACIONALES (INDUSTRIAL, FINANCIERA, COMERCIANTES O EL VINCULADO A LA OBRA PÚBLICA) que, por cobardía o connivencia, por un lado, financió a las organizaciones terroristas y, por el otro, nos exigía poner fin al flagelo que los había tomado de rehenes.

EL “NOVENO DEMONIO”, LA PROPIA SOCIEDAD ARGENTINA, que nos reclamaba que le devolviéramos la tranquilidad y le aseguráramos la libertad. Un 10% apoyó a los terroristas, otro tanto a las fuerzas legales y el 80% restante, como bien lo definió el General Perón, obró como “bosta de paloma”.

Pasados los años y aseguradas la tranquilidad y la libertad, con total  impudicia, cinismo e hipocresía, los mismos que nos habían alentado, no tuvieron ningún prurito en levantar su dedo acusador para condenarnos por lo que habíamos hecho, elevando a los altares a aquéllos que en los ’70 los habían agredido.

Todos los “demonios” tuvieron un común denominador: a ninguno le importó la metodología que empleáramos en el logro de los objetivos impuestos. Nadie mayor de 55 años puede alegar ignorancia sobre los hechos del pasado. Sin embargo hoy vemos cómo, sin ningún tipo de vergüenza, los mismos periodistas e intelectuales que fueron miembros de las organizaciones terroristas que asolaron nuestra patria no satisfechos con el daño que nos hicieron en los ’70, hoy continúan agitando las aguas para mantener abiertas las heridas del pasado.

Con la teoría de los dos demonios se pretendió asimilar engañosamente a las fuerzas legales con las subversivas.

La realidad es que no hubieron dos demonios, sino bandas criminales que respondían a los centros del poder marxista internacional, que intentaron sojuzgar a la República Argentina con el empleo del terror indiscriminado, cometiendo horribles delitos.

Para combatir a dichas bandas y superadas operacionalmente las FFPP y las FFSS, el gobierno constitucional dispuso el empleo de las FFAA.


En cumplimiento de tal orden y del mandato constitucional, las FFAA derrotaron a dichas bandas criminales.

En la dinámica de esa guerra algunos de sus miembros pueden haber cometido delitos, aisladamente y por su cuenta y riesgo. Tales hechos debieron ser incluso juzgados por tribunales militares.

Además no puede aplicarse a una guerra -que fue en realidad el conflicto en cuestión- la legislación de época de paz.

Según Luis Alberto Romero, en su excelente artículo titulado "El discurso intolerante de los organismos de derechos humanos", publicado en La Nación del 20 de abril de 2017, plantea que "el 24 de marzo de 2001, el reclamo de justicia que se escuchó en la Plaza de Mayo ya sonaba a revancha y a venganza".

Romero, en su artículo precitado, expresa que "los organismos de derechos humanos ejercen una verdadera dictadura verbal. Nada más tentador para un grupo humano que administrar esa dictadura de la palabra". Mejor definición no puede existir para el "grupo humano" denominado periodismo.

La venganza y el odio no han sido, ni son patrimonio del kirchnerismo. Algún día, los otros demonios, entre ellos, los medios de comunicación y los periodistas y los intelectuales, deberán hacerse cargo de sus responsabilidades respecto de la difusión del “relato” que ha mantenido abiertas nuestras heridas del pasado.

El 24 de marzo del corriente, durante los actos que se llevaron a cabo en la Plaza de Mayo, se leyó un documento que reivindicó el accionar de las organizaciones terroristas contra la nación y el pueblo argentinos, el que contó con la aprobación de reconocidas personalidades de organismos que dicen defender los derechos humanos. Entre ellos Estela Carlotto y Taty Almeyda (quién aplaudió vehemente cada palabra reivindicatoria). En esos actos también se incitó al derrocamiento del actual gobierno para ser reemplazado por quienes fueron derrotados en las elecciones de 2015.

Ante semejante apología de la violencia e incitación a la sedición, la cobarde sociedad argentina, desesperadamente convocó a una concentración el 1ro. de abril  pasado para defender a este gobierno.

¡¡Qué triste, e ingrato al mismo tiempo, que estemos presos por haberle evitado a nuestro país los padecimientos de los pueblos que han sufrido y sufren regímenes totalitarios comunistas!!

¿Qué creen, los políticos, jueces, sindicalistas, docentes, periodistas, intelectuales, empresarios, religiosos de todos los credos y el resto de la sociedad, que hubiera sucedido con ellos si el proyecto socialista del ERP/MTP o Montoneros hubieran tenido éxito?
- Seguramente algunos habrían sido miembros de comité central del régimen totalitario instalado;
-  Muchos otros hubiéramos sido fusilados;
- Otros eternamente hubieran sido privados de su libertad en cárceles horrorosas (de los cuales, con el correr de los días, algunos también hubiesen sido fusilados);
- Otros habrían terminado en granjas colectivas.
- Todos estarían haciendo largas colas en los depósitos para recibir las migajas del régimen, para poder alimentarse;
- Y absolutamente todos, habrían perdido su libertad, la libertad que quienes están presos, les aseguraron hasta estos días, libertad que se les ha conculcado a los libertadores.

Si los periodistas pretenden hacer un "periodismo de calidad", como José Crettaz expresa en su artículo titulado “El periodismo argentino y la urgencia por dejar de hacer lo mismo de siempre”, publicado en La Nación del 15 de abril de 2017, expresa : “lo primero que deberán hacer es dejar de mentir, por cuanto ocultar o tergiversar la verdad, es la forma más repugnante y cobarde de hacerlo, cosa que, por lo reiterada, ya se constituye en una metodología aceptada para engañar a la opinión pública”.

A diario se publican artículos que hacen referencia a hechos protagonizados por militares, mientras sistemáticamente se silencian otros de similar o mayor importancia, como por ejemplo el atentado del 15 de abril de 1953, en el acto de Plaza de Mayo de la C.G.T. (en el que fueron asesinadas 6 personas y otras 90 sufrieron gravísimas mutilaciones) o el ataque a los cuarteles de La Tablada, perpetrado por el Movimiento Todos por la Patria (MTP), en el que murieron 9 miembros del Ejército Argentino (entre ellos 4 soldados conscriptos), dos integrantes de la policía de la provincia de buenos aires y 29 terroristas.

Lo sugestivo es que, como en los hechos criminales mencionados precedentemente, las pocas veces que los periodistas “recuerdan” la otra parte de la historia de los ’70, solamente se refieran a los que tuvieron como protagonistas a los Montoneros, por sus vínculos con el peronismo, haciendo “desaparecer” de los medios de comunicación las acciones criminales perpetradas por el ERP/MTP, con claros lazos con la Unión Cívica Radical, lo que también es parte de la metodología desinformadora adoptada por el periodismo.

Recientemente, el 10 de mayo fue aprobado por el Congreso Nacional una ley que excluye de la aplicación del 2x1 a delitos de lesa humanidad y consecuentemente con eso, las organizaciones de DDHH, organizaciones sindicales, partidos políticos, de toda ideología, se pronunciaron en una multitudinaria marcha apoyando esa postura.


Pero nadie, salvo raras excepciones hizo referencia a los actos de violencia cometidos por las organizaciones subversivas terroristas del ERP, MTP o Montoneros que atentaron contra la Constitución Nacional, sus instituciones y el pueblo argentino.

Ningún periodista hizo referencia al tema porque de hacerlo, seria políticamente incorrecto, aunque en su interior y como ellos mismos dicen , en off, piensen lo contrario.

El 11 de mayo en radio Mitre,  el periodista Willy Cohan a las 07:30 horas hizo un comentario sobre la marcha del dia anterior diciendo: “apoyaba la ley del congreso, pero porque no se hacía lo mismo con los terroristas  que ocasionaron tanto daño a la población, poniendo bombas, asesinando, secuestrando y matando inocentes; donde muchos de ellos están viviendo en el extranjero u ocupando cargos y puestos en el Congreso Nacional, gobiernos provinciales y hasta periodistas haciendo apología de sus actividades terroristas en los 70 y gozan de libertad”.

También escuchamos a la diputada Victoria Donda que dice que sus padres mataban con orgullo, al senador Abal Medina que su tío no asesino al Grl Aramburu, que lo ajustició, al actor Gerardo Romano que dice que los Montoneros mataban con respeto, la periodista Liliana Franco reconoció en el programa de tv que es panelista, haber sido una joven  militante del ERP y junto a otros compañeros, en su casa, solo preparaba bombas molotov para distraer la policía, sinceramente no sabía que a la muerte se la puede categorizar y adjetivizar de diferentes maneras y de acuerdo con quien o quienes la ejecutan y/o contra quienes lo hacen.

Sr presidente, no estoy haciendo una valoracion de este tribunal, sino de toda la sociedad argentina, ya que lo peor que nos puede suceder es que no tengamos memoria y seamos tan hipócritas; nadie recuerda lo que era la provincia de Tucumán hace 42 años atrás. El propio gobernador Juri recurrió al gobierno  nacional solicitando apoyo ya que sus FFPP habían sido sobrepasadas, no tenían instrucción ni equipamiento para enfrentar a la guerrilla armada del ERP y Montoneros.

Como se mencionó anteriormente:

Alguno de ustedes, ¿se puso a pensar que hubiera sucedido si esas organizaciones terroristas marxistas hubieran triunfado y logrado su objetivo de obtener una zona liberada?

Seguro muchos de los que estamos acá en este tribunal no estaríamos presentes.

Niegan que hubo una guerra contra personas organizadas, equipadas e instruidas en Cuba, Angola y otros países, que usaban uniforme y tenían grados que los identificaban y nombres de guerra ocultando el verdadero.

Sí, hubo una guerra y como en todo conflicto armado se cometen excesos y errores pero en ese momento era lo que la situación ameritaba.

Lo lamentable es que se ganó la batalla pero se perdió la guerra; porque se derroto la parte armada pero no se alcanzó a derrotar a la cúpula de esas organizaciones que aplicando el principio  de Mao,  de estrategia sin tiempo, lograron su objetivo y hoy esos prominentes jóvenes idealistas, ocuparon y ocupan cargos y puestos políticos y en otros estamentos del estado; tomando revancha y venganza.

Sí, hubo una guerra y se cometieron muchos errores, los mismos pero menos sanguinarios que los empleados por Stalin después de la II Guerra Mundial  cuando se produjo la purga del Ejército Rojo descabezando a todo su ejército, el mismo ejército que enfrento y contuvo a las fuerzas alemanas en la invasión a Rusia, pero ante el temor que lo pudieran destituir y junto a otros miles de civiles fueron derivados a los campos de trabajo forzados en Siberia; ¿por qué no se aplicó retroactivamente la ley como se hace ahora con nosotros? ¿quién dijo algo? Nadie, porque fue el ganador. !!!La victoria tiene 100 padres, pero la derrota es huerfana!!!
¿Qué hicieron los franceses en la guerra de Argelia? Masacraron un pueblo y ahora quieren dar ejemplo de DDHH y se lleva al presidente a arrojar flores al Río De La Plata.

La hipocresía, la falta de memoria y la mentira afloran permanentemente en los intereses por sobre la verdad y la realidad.

¿Quiénes actúan contra los EEUU y sus aliados y/o contra Rusia cuando en pos de la lucha contra el terrorismo, para abatir un miembro de esas organizaciones arrojan bombas inteligentes matando niños, civiles, destruyendo hospitales, escuelas y ciudades enteras?, nadie, porque quedan redimidos, absueltos de toda responsabilidad o pecado por la bendita frase de “daños o efectos colaterales”.

Esa frase también tendría que emplearse y aplicarse a lo sucedido en el país en la década del 70 y especialmente en Tucumán.

Señor presidente, seamos justos, vuelvo a repetir, la hipocresía, la mentira,  la amnesia y falta de memoria solo conducen al odio, la revancha y venganza.

A continuación transcribo una carta de lectores del 06/05/17 por el señor Guillermo Cesar Vadillo en el diario La Nación que dice:
“Terminada la guerra hace varias décadas, y conocido verazmente el accionar de ambas partes, la justicia debería buscar el justo medio y no caer en un solo bando, ignorando los delitos aberrantes cometidos por la "juventud maravillosa" que asolaba a la nación”.

“El juicio equitativo es aquel que tiene en cuenta el contexto en el que se produce un hecho, sus antecedentes y sus consecuencias”.

Señores miembros del tribunal, no discuto vuestra capacidad, honorabilidad y experiencia, pero para tratar casos que no sean de la justicia militar.

Yo entré al Colegio Militar de la Nación con un Código de Justicia Militar y su reglamentación, con él nos manejamos en nuestra vida militar, luego lo ignoraron, lo destruyeron y nos están juzgando con leyes y/o tratados que se establecieron después de cometidos los hechos (aplicando retroactivamente la ley penal, en este caso, se trata de la convención sobre imprescriptibilidad de los mal llamados delitos de lesa humanidad, que recién entra en vigencia en la Argentina, según telegrama del Secretario de Naciones Unidas el 24 de noviembre de 2003 y se ratifica esta violación con la no aplicación de las disposiciones del Tratado de Roma en sus arts. 22 y 24, que establecen que este tratado rige a partir de su sanción, operándose la misma en Argentina, recién en el año 2001.


El tratado mencionado agrega, además, que cualquier disposición anterior que se oponga a este tratado es nula, corroborando lo dispuesto por la convención sobre el derecho de los Tratados de Viena, que lo dispone de la misma forma en su art. 64, afirmando que los tratados rigen a partir de su sanción y por la adopción de cada uno de los estados que los suscriben).

Hoy nos están juzgando  jueces que no tienen cabal conocimiento de lo que es la organización militar, el rol de combate, las misiones y funciones que corresponden a cada puesto y jerarquía, los reglamentos y directivas militares, que es la disciplina militar, el cumplimiento de órdenes, la impartición de órdenes, la obediencia, la lealtad, la subordinación, el honor, la autoridad, la dignidad, el valor, la responsabilidad del ejercicio del mando y del comando, la confianza, el sacrificio que impone el cumplimiento de una orden del servicio, el dejar la familia sin saber si va a volver a verla, el no poder disfrutar de sus hijos y de lo que es un conflicto armado.

No saben lo que es un enfrentamiento armado donde no solo se juega la propia vida, sino que se  tiene que velar por la vida de sus subordinados; tienen que ver la muerte a su lado de camaradas, amigos y soldados; sangre derramada en defensa de las convicciones para lo que fuimos instruidos, educados y capacitados. Así se conoce lo que es la “verdadera y auténtica guerra”, sea convencional o revolucionaria.

Sr. presidente, la mayoría de los militares que nos encontramos procesados y/o condenados, en la época que se produjeron los hechos éramos todos personal subalterno, es decir que no teníamos poder de decisión, solo cumplíamos las órdenes impartidas por los superiores.

¿Saben señores miembros de este excelentísimo tribunal, en mi DNI como parte destacada figura “ex combatiente, héroe de la guerra de Malvinas”? ¿De qué sirve todo esto?

Cuando se aprobó el Código de Justicia Militar, Além dijo: que se hacía especialmente porque “los militares cumplen actividades y funciones diferentes, se visten diferentes y hasta caminan diferente”.

Sr. presidente, usted en alguna oportunidad se ha referido que cuando trabajaba como periodista en el diario Noticias, un grupo de subversivos quiso entrar a colocar explosivos en las rotativas para impedir la circulación del diario y tenían seguridad policial lo que produjo un enfrentamiento y muere un policía, dándose los delincuentes subversivos a la fuga.

Ud. Pensó que la muerte de ese policía que cumplió con su deber de defender y proteger el objetivo asignado posibilitó que a lo mejor usted no muriera y hoy tiene el honor de estar integrando la presidencia de este tribunal.

Sr. presidente, como dije anteriormente no estoy haciendo una valoración de este tribunal, sino de toda la sociedad argentina, por eso, es que debemos terminar con la hipocresía, la mentira y falsedades y por una vez en la vida seamos honestos con nosotros mismos y con los demás.

Así mismo, quiero recordar un viejo adagio reconocido por varios ejércitos del mundo cuyo autor desconozco que dice: ¡CUANDO LA PATRIA ESTÁ EN PELIGRO, SE RECURRE A DIOS Y AL SOLDADO, CUANDO EL PELIGRO PASA, DIOS ES OLVIDADO Y EL SOLDADO ABANDONADO, A LO QUE AGREGO, JUZGADO!

Y recuerde Sr. presidente, ¡Que se vive más muerto, que vivo!

Gracias Sr. presidente.


ENTREVISTA A ARTURO LARRABURE


El sábado 22 de julio, aproximadamente a 09:50 horas, el periodista Mariano Obarrio entrevistó en su programa de Radio Belgrano AM 950 -“Unas Cuantas Verdades”- al precandidato a Diputado Nacional por la provincia de Buenos Aires, Lic. Arturo Cirilo Larrabure, de la lista 298 del Partido Todos por Buenos Aires.



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sábado, 22 de julio de 2017

EL INCENDIO Y LAS VÍSPERAS


                 "Los pueblos a quienes no se hace justicia,
se la toman por sí mismos más tarde o más pronto"
. Voltaire


Más allá de insistir en mi ruego de difusión de la convocatoria del #3A en Tribunales, las novedades ameritan algunas especulaciones, sobre todo en la Argentina. Me refiero, concretamente, a la detención del histórico contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, al llamado a indagatoria de Carlos Sancho, socio y testaferro del máximo hijo de la dinastía, al pedido de similar medida para Alejandra ¡Giles! Carbó, nuestra egregia Procuradora General, y a la batalla por el retiro del paraguas de los fueros parlamentarios a Julio de Vido, el mayor operador de la corrupción desde los lejanos días del primer período de Néstor como Gobernador de la Provincia de Santa Cruz.

En los dos primeros casos, y como ya sucediera con Lázaro Báez, el gran prestanombre que cometió la incalificable torpeza de involucrar a sus hijos en el delito, las esperanzas de la sociedad están puestas en las confesiones que la privación de la libertad podría inspirar en estos insignes dibujantes de números brumosos. Porque es claro que, si se deciden a hablar y reconocer que actuaron por instrucciones directas de la organizadora y jefa de la asociación ilícita, la autocalificada perseguida política pasará a integrar la lista de importantes presos de la región.

La ex Presidente debería ya estar en prisión preventiva ya que está suficientemente probado que sus dependientes han adulterado las pruebas (hasta los libros sociales de las empresas que le pertenecen) y entorpecido la investigación. Hasta hoy, el Gobierno no la quería entre rejas, ya que la prefería como sparring en las elecciones, en una elucubración que califiqué oportunamente como bastarda; pero es probable que el Juez Claudio Bonadío altere el panorama ordenando su detención antes de octubre.

El caso del ex Ministro de Planificación del saqueo servirá para quitar el disfraz a todos aquellos que decidan desoír el clamor social y ratificarlos como convertirlos en cómplices de la corrupción que asoló el país durante la extendida década robada. Si fracasara la expulsión de este delincuente de la Cámara de Diputados, que se discutirá el miércoles, las redes sociales serán el lugar en que sus encubridores encontrarán sus nombres y sus fotografías de frente y perfil. Me parece que esto debería servir como un llamado a la reflexión para los kirchneristas y sus compañeros de ruta, muchos de los cuales deberán someterse pronto al voto popular.

Esta semana, la última de la feria judicial, estará de turno la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal Federal, integrada al efecto por el cuestionado Eduardo Freiler, a quien pronto veremos destituido y -tengo la esperanza- preso por ladrón, y Jorge Ballestero, protector de los pingüinos durante muchísimo tiempo pero que, recientemente, ha virado en sus posiciones por los vientos de cambio que percibe. Las recientes decisiones de Bonadío que afectan a Cristina y su círculo íntimo serán revisadas por ambos y, si decidieran modificarlas, deberían ser conscientes de estar acercando peligrosamente mechas encendidas a la santabárbara que podría estallar en Comodoro Py.

La semana pasada, cuando los enumeré los grandes reos regionales, cometí el error de omitir a algunos de ellos; en Perú, por ejemplo, mencioné sólo a los ex presidentes a Alan García (prófugo) y a Ollanta Humala, y olvidé a Alberto Fujimori, que comparte la cárcel con el anterior. En América Central, varios países han visto a sus mandatarios presos y, en algunos casos, ante la inminencia de su detención, algunos optaron por huir al exterior. ¿Será también el caso de Rafael Correa y su autoexilio en Bélgica?

Lo notable fue que el viernes, en Mendoza, en una suerte de "contra-cumbre" frente al infructuoso encuentro de los presidentes del Mercosur, que no lograron consensuar la expulsión de Venezuela, los maléficos vientos populistas volvieron a amontonar a los apologistas de los desalojados del poder y de quienes están en vías de serlo. Así, en la misma bolsa reinvindicatoria metieron a Luis Inácio Lula da Silva, a Cristina Elizabet Fernández, a Fernando Lugo, a Milagro Salas y, el colmo, al tirano "más burro", presuntas víctimas de conspiraciones imperiales; sólo les faltó agregar a Raúl Castro y a Jorge "Saladito" Castillo para condimentar el nauseabundo resultado.

El pegamento para tanto dislate, presumo, debió ser la ideologizada visión que tienen sus adherentes sobre la situación que viven la ensangrentada nación venezolana, que está protagonizando una de las mayores emigraciones de la historia continental por imperio de la violencia, la salvaje represión y la hambruna, y la Provincia de Santa Cruz, el feudo de los Kirchner desde hace más de un cuarto de siglo, hoy en manos de la fotocopia de pelo largo, que se incendia diariamente pese al frío austral reinante. Volví a preguntarme, como lo hice tantas veces durante los 70's, por qué todos estos fanáticos, que consideran a la democracia como una maldita enfermedad burguesa, no se mudan a esos idealizados paraísos.

El criminal régimen de Maduro, amén de la condena casi universal,  está provocando una discusión a nivel mundial, ya que su precaria subsistencia depende, en gran medida,  de las compras norteamericanas de petróleo. El quid de la cuestión es que, si se interrumpieran, no sólo producirían la inmediata victimización de los terroristas y narcotraficantes que gobiernan desde Caracas, buscando la solidaridad latinoamericana, sino que profundizarían la crisis humanitaria en la que se ve inmersa la población, que carece ya de alimentos y remedios.

No puedo cerrar esta nota sin hacer referencia a la detención, por orden del Tribunal Federal que lleva la causa llamada "Bahía Blanca", del señor Capitán de Corbeta Ricardo Molina, que ya tiene 87 años de edad. Si a ello le sumamos la actitud del canalla Juez Federal de La Plata, Ernesto Kreplak, fanático kirchnerista, frente a la detención domiciliaria del Dr. Jaime Smart dispuesta por la Cámara de Casación, inventándole nuevos procesos para mantenerlo en la cárcel a 82, tendremos nuevos motivos para concurrir a la concentración del #3A en Plaza Lavalle. ¿Hasta cuándo seguiremos soportando que estos verdaderos asesinos togados -han muerto más de cuatrocientos ancianos en cautiverio- sigan haciendo de las suyas?

Me pareció adecuado "robar" el título del libro de Beatriz Guido para encabezarla, porque tal vez estemos en las vísperas de un fuego purificador que nos permita recuperar una Justicia seria, independiente y veloz, esencial para volver a ser una República.

Bs.As., 22 Jul 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

viernes, 21 de julio de 2017

¿HASTA CUÁNDO?


¿Hasta cuándo vamos a continuar con el curro de los Derechos Humanos? Señor Presidente, Ud. en campaña prometió terminar con el "curro" y yo le creí, como miles de Argentinos confiamos en su palabra, creímos que la "cacería de brujas" finalmente iba a terminar, y nada cambio, las FFAA que combatieron el terrorismo en los 70, siguen siendo perseguidas y encarceladas, para ellos no existe el principio de inocencia, ni siquiera tienen en cuenta la edad o el estado de salud, ante la duda los condenan socialmente con el término "Genocidas", tienen prisiones preventivas que llegan a durar más de 10 años, cuando la ley 24.390  dice "la prisión preventiva no podrá ser superior a dos años, sin que haya dictado sentencia"  seguimos mirando con el ojo izquierdo?  nos llenamos la boca públicamente hablando de Venezuela o Cuba y nos olvidamos de que nosotros no tenemos el trapo colorado como Bandera justamente por esos hombres que hoy los encarcelan.

María Guadalupe Jones

AfaVitA REPUDIA EL ATENTADO A LA AMIA Y EL HOMENAJE A TERRORISTAS ASESINOS


La Asociación de Familiares y Amigos de las Víctimas del terrorismo en Argentina, recuerda y pide una oración, en memoria de las Víctimas del criminal ataque, perpetrado contra la AMIA, el 18 de Julio de 1994.

Nos solidarizamos con la lucha que esa institución viene sosteniendo, para evitar que los intereses y complicidades económicas y políticas (intrincadas en diversos niveles de los sucesivos gobiernos), diluyan las responsabilidades y terminen por coronar la impunidad. La autoría, por parte de la República Islámica de Iran, a través de la organización terrorista  Hezbolá y su brazo ejecutor Ibrahim Hussein Berro (terrorista suicida entrenado en Líbano e Irán, ingresado al país 2 días antes, por la Triple Frontera), ha quedado probada en sede judicial.

La placa que en su pueblo natal recuerda y conmemora su "martirio", es una afrenta a la memoria de los 85 muertos y 300 heridos que provocó con su acción criminal; es una burla a sus familiares y amigos, que evidencia desprecio por el pueblo argentino todo. AFAVItA repudia la placa recordatoria, del terrorista de Hezbolá.

Del mismo modo, repudiamos la inclusión en el "Parque de la Memoria" (ubicado en Costanera Norte), de -entre otros- los terroristas Montoneros que colocaron sendas bombas "vietnamitas" en dependencias de la Policía Federal (2 de Julio de 1976) y del Ministerio de Defensa (15 de Diciembre de 1976); son el Ex Agente PFA José María Salgado (colocó la bomba en el comedor de la Policía Federal, provocando 21 muertos y 66 heridos) y el Sociólogo José Luis Dios (colocó la bomba en el microcine de la Subsecretaría de Planeamiento del Ministerio de Defensa, provocando 15 muertos y 30 heridos). Ambos terroristas, fueron abatidos en enfrentamientos con fuerzas policiales, durante 1977.

El terrorista es un asesino, ya sea que pertenezca a Hezbolá, ETA, FARC, Montoneros o ERP.

El homenaje y reconocimiento a los nombrados (y muchos otros terroristas y asesinos reconocidos, agregados a las listas del "Parque de la Memoria") así como la solidaridad con este tipo de movimientos y sus organizaciones armadas terroristas, por parte del periodismo, funcionarios, legisladores, organismos y nefastos personajes que continúan cercanos al poder (festejando los atentados mientras dicen defender los DDHH), ofenden la sensibilidad y la inteligencia, dando continuidad al “curro de los DDHH”...

ANDRÉS FERNÁNDEZ CENDOYA
Presidente

SILVIA IBARZÁBAL

Vicepresidente

sábado, 15 de julio de 2017

CASTRADOS Y AVERGONZADOS




"Desgraciada la generación cuyos jueces merecen ser juzgados". Talmud

A priori, le ruego siga difundiendo esta convocatoria hasta el último minuto, a ver si conseguimos movilizar a los jóvenes para que nos acompañen en esta patriada. Mientras tanto, y de todas maneras, pensemos en qué nos pasa a los argentinos y qué imagen estamos mostrando al exterior; realmente, ¿cómo el crisol de razas, del que tanto nos enorgullecimos en el pasado, ha podido derivar en este país de borregos emasculados?

El miércoles fuimos sorprendidos por una noticia procedente de Brasil, que nos debería llenar de vergüenza (una más, porque diariamente las novedades que deparan nuevos descubrimientos de la corrupción del kirchnerismo nos convierten en el hazmerreir generalizado): la condena a casi diez años de prisión dictada por el Juez Sergio Moro, un magistrado de Curitiba, Paraná, contra Luiz Inácio Lula da Silva, ex Presidente y aún dueño de una importante intención de voto en su país. Obviamente, será apelada ante el Tribunal Federal Regional y, con seguridad, llegará al Supremo Tribunal Federal, pero la repercusión ya ha sido inmensa, sobre todo porque lo inhibiría de presentarse a nuevas elecciones.

La vergüenza tiene varios aspectos en la lógica comparación con lo que aquí sucede. El primero, la celeridad y la independencia con que actúa la Justicia allí, mientras que nosotros seguimos sin saber siquiera cómo y cuándo murió el Fiscal Alberto Nisman, por ejemplo, y los responsables del infame crimen de Once siguen en libertad.

Luego, la pequeña cantidad de la cual Lula se habría apropiado personalmente; un departamento en el litoral paulista no tiene punto de comparación con el imperio hotelero e inmobiliario que Néstor y Cristina construyeron ni, por supuesto, con la propiedad de tantas estancias y empresas puestas a nombre de sus testaferros, incluyendo una gran porción de las acciones de YPF, que los Eskenazi compraron para Kirchner sin dinero. Finalmente, el monto total defraudado al fisco brasileño es infinitamente menor que el saqueo al que fue sometida la Argentina durante la prolongada década del latrocinio pingüino, tanto en términos relativos (por la enorme diferencia en el PBI de ambos países) cuanto absolutos: los US$ 3.500 millones desaparecidos en nuestro vecino no son nada frente a la gigantesca fortuna que amasaron nuestros inventores de una revolución imaginaria.

Algo similar está ocurriendo en Perú, donde su ex Presidente Ollanta Humala y su mujer acaban de ser encarcelados por corrupción en las operaciones con Odebrecht, y hasta en Ecuador, ya que el sucesor de Rafael Correa, elegido por éste presumiendo que sería un títere, ha ordenado abrir una investigación contra su padrino político por idénticas razones, amén de acusarlo de haber estrellado la economía de su país con su populismo.

Todos esos hechos, a los cuales debe sumarse lo sucedido en los dos países modélicos de la región, por los cuestionamientos chilenos a su Presidente, Michele Bachelet, en razón de algunos negociados de los que se acusa a su familia, las graves sospechas de corrupción durante el gobierno de José "Pepe" Mugica, que están golpeando fuertemente al Frente Amplio y lo colocan al borde de perder por primera vez las elecciones uruguayas desde 2004, y los reiterados rumores sobre Evo Morales y su amante, gestora de grandes negocios en Bolivia, confirman la profetizada ola de decencia que comenzó a impactar en este siglo sobre todos los regímenes populistas de la región, condenándolos al tacho de basura de la historia.

Una excepción, claro, son los terribles acontecimientos que, en cien días, han llevado a la tumba a más de cien jóvenes en las protestas contra Nicolás Maduro, que sigue manteniendo el poder sentado sobre las bayonetas de su ejército y de sus milicias paramilitares. Lamentablemente, la crisis que desangra a Venezuela no parece tener siquiera una imaginable solución, porque el tirano es sólo uno de los miles de bandidos que se reúsan a escuchar el clamor mundial y, si se fugara o muriera, detrás están Diosdado Cabello y cientos de generales poco dispuestos a perder tanto su libertad como las enormes fortunas que han acumulado con el narcotráfico y los pingües negocios que realizan a costa del Estado. La otra, obviamente, es la gerontocracia cubana, sostenida exclusivamente por el cordón umbilical que la une a Caracas y a través del cual fluye el petróleo que los venezolanos pagan con su cotidiana hambruna.

Pero la Argentina sigue dando la nota desafinada en ese concierto regional que tan bien suena. El peronismo se niega a entregar las cabezas de de los máximos exponentes de su corrupción: el Senador Carlos Menem, el Diputado Julio de Vido, el Juez Eduardo Freiler y, por supuesto, la Procuradora General, Alejandra ¡Giles! Carbó, llamada ayer a indagatoria. Muy por el contrario, cierra filas en su defensa y eso es comprensible porque, si esas testas rodaran, resultaría imposible que no arrastraran a muchos más, tal como amenazó el ex Ministro de Planificación cuando creyó que lo abandonarían a su suerte. El PJ adoptó idéntica posición en la resistencia a los fallos judiciales que impiden al Senador Ruperto Godoy continuar integrando el Consejo de la Magistratura por no reunir el elemental requisito de ser abogado.

Y qué decir de la libertad que gozan tantos procesados por delitos no excarcelables, mientras se mantiene en prisión preventiva por décadas a dos mil ancianos, acusados por hechos ocurridos hace cuarenta años, que no corren riesgo de fuga ni, menos aún, poner en peligro la investigación.

Es por eso que los ciudadanos debemos demostrar -y probarnos- que no somos meros eunucos y salir a la calle a exigir a la Justicia, en las personas de ese Consejo y de la Corte Suprema de Justicia, que deje de marearnos la perdiz y cumpla con el deber que la Constitución Nacional le impone. Y debemos hacerlo, como dice el cartel que encabeza esta nota, el 3 de agosto, a las 18:00, en Plaza Lavalle (y frente a las sedes de los tribunales de todo el país), donde tienen su asiento ambos órganos.

Las consignas y reclamos deben ser concretos y unívocos. Es imprescindible que exijamos al Consejo que deje de ser el mamarracho en que se ha convertido, designe a los jueces que deben cubrir las incontables vacantes en todos los fueros y en todas las instancias, y desplace de una buena vez a los enriquecidos canallas que hoy ejercen magistraturas y venden sus sentencias al mejor postor, mientras pretenden que los ciudadanos nos sometamos a ellas como si provinieran de Dios mismo.

A la Corte, que actúe con independencia e imponga su poder sin dilaciones y sin oportunismo. Y a nuestro inicuo Congreso -ahora un mero aguantadero de delincuentes que se mofan de sus representados- que modifique el Código Procesal Penal de la Nación de modo tal que a cualquier procesado por hechos de corrupción, sea político, funcionario o empresario, se le retiren los fueros y se le deniegue esperar en libertad la sentencia definitiva y, a la vez, que sancione de una buena vez las leyes de responsabilidad empresaria y la caducidad de dominio de los bienes mal habidos.

Porque somos una generación desgraciada, como afirma el Talmud, ya que tenemos jueces que merecen ser juzgados por su corrupción y por su ilegítima militancia política. Y no podemos transmitir esa herencia nefasta a nuestros descendientes; tenemos la obligación de actuar ya mismo para evitarlo y para permitir que nuestro país vuelva a ser una nación orgullosa de sus valores morales y de su destino, hoy tan marchitos y decadentes.

Bs.As., 15 Jul 17


Enrique Guillermo Avogadro
Abogado